Mecanismo de concentración y dilución de la orina.
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La orina es un líquido acuoso transparente y amarillento, de olor característico, secretado por los riñones y eliminado al exterior por el aparato urinario.
Después de la producción de orina por los riñones, ésta recorre los uréteres hasta la vejiga urinaria donde se almacena y después es expulsada al exterior del cuerpo a través de la uretra, mediante la micción.







Las funciones de la orina influyen en la homeostasis como son:
  1. Eliminación de sustancias tóxicas producidas por el metabolismo celular como la urea.
  2. Eliminación de sustancias tóxicas como la ingesta de drogas.
  3. El control electrolítico, regulando la excreción de sodio y potasio principalmente.
  4. Regulación hídrica o de la volemia, para el control de la tensión arterial.
  5. Control del equilibrio ácido-base.

Se divide en los siguientes pasos:
  • Filtración: Tiene lugar en una de las múltiples nefronas que hay en los riñones, concretamente en los glomerulos. La sangre, al llegar a las nefronas, es sometida a gran presión extrayendo de ella agua, glucosa, aminoácidos, sodio, potasio, cloruros, urea y otras sales. Esto equivale a, aproximadamente, el 20% del volumen plasmático que llega a esa nefrona, es aproximadamente 180 litros/dia, que es 4,5 veces la cantidad total de líquidos del cuerpo, por lo que no se puede permitir la pérdida de todos estos líquidos, pues en cuestión de minutos el individuo acusaría una deshidratación grave.
  • Reabsorción: Cuando este filtrado rico en sustancias necesarias para el cuerpo pasa al túbulo contorneado proximal, es sometido a una resorción de glucosa, aminoácidos, sodio, cloruro, potasio y otras sustancias. Ésta equivale, aproximadamente, al 65% del filtrado. Aunque la mayor parte se absorbe en el túbulo contorneado proximal, este proceso continúa en el asa de Henlen y en el túbulo contorneado distal para las sustancias de resorción más difícil. Los túbulos son impermeables al filtrado de la urea.
  • Secreción: En el túbulo contorneado distal ciertas sustancias, como la penicilina, el potasio e hidrógeno, son excretadas hacia la orina en formación. Después el cerebro manda una señal para cuando este lista la orina.




Mecanismo de concentración de la orina.
Los conductos colectores medulares internos son capaces de responder a la acción de la hormona antidiurética (ADH), de manera que cuando se precisa la conservación del agua y se libera ADH, se aumenta la resorción de urea. Esto aumenta la hipertonicidad del intersticio y, en consecuencia, la reabsorción de agua. La ADH estimula la inserción de unos canales proteicos denominados acuaporinas en la membrana plasmática apical de las células del conducto colector, haciéndola permeable al agua. La hipertonicidad intersticial aumentada favorece la salida de agua del túbulo colector hacia el espacio intersticial, es decir, su recuperación por reabsorción.
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Mecanismo de dilución de la orina.
La rama ascendente gruesa del asa de Henle y el túbulo contorneado distal son impermeables al agua pero reabsorben activamente el Na+ y, secundariamente, el Cl-. En consecuencia, la función de estos segmentos de la nefrona determina la dilución de la orina.
Equilibrio ácido-básico
Los amortiguadores intracelulares y extracelulares y el pulmón son los responsables de corregir de forma rápida los cambios en el pH, mientras que el riñón se encarga de la homeostasis a largo plazo del equilibrio ácido-básico. Para ello, el túbulo proximal se encarga de la secreción gruesa de ácido (secreta H+) y el conducto colector controla la excreción neta de ácidos y el pH final de la orina.


Carolina Orellano